Puentes que unen pasado y presente

Publicado en聽el peri贸dico Ser谩 Justicia durante la cobertura del juicio UP1 (Ed. N掳 15. 18 de octubre 2010)

AN脕LISIS 鈥 LAS COMPLICIDADES POL脥TICAS CON LA DICTADURA QUE SE CONTINUARON EN DEMOCRACIA

Por Pablo Luro

tapa sera justicia 015Los encuentros entre pol铆ticos y represores de la polic铆a provincial tienen una larga historia. En C贸rdoba, las complicidades entre ambos tambi茅n son fruto de un complejo entramado de poder. Unen pasado y presente de diferentes modos.

M谩s all谩 de la centralidad que tuvieron en el mapa represivo cordob茅s, los represores del Departamento de Informaciones (D2) y su accionar perduraron en democracia por muchos a帽os, pese a que muchos de esos polic铆as figuraban en el informe de Conadep de 1984. Los primeros a帽os de la democracia cordobesa permitieron la continuidad en la fuerza de represores que hoy son juzgados por cometer delitos de Lesa Humanidad.

El pasado martes 5 de octubre, Jos茅 Salvador Quiroga (el testigo N潞 80) manifest贸 ante el tribunal una declaraci贸n encorsetada puntualmente en un hecho en el que tuvo un rol protag贸nico. Regul贸 a conciencia sus palabras, recordando poco, casi a cuenta gotas. Pero sus palabras dejaron una certeza en la sala de audiencias: por m谩s que se puedan confundir, son diferentes las 鈥渋nformaciones sumarias鈥 y los 鈥渟umarios administrativos鈥 dentro de la polic铆a. Son procedimientos burocr谩ticos de sanci贸n policial con diferente gravedad que afectan en la salida de la fuerza seg煤n se aplique uno u otro.

Seg煤n afirm贸 el especialista en sumarios policiales (retirado en 1997, como聽 Jefe de Asuntos Internos), las informaciones sumarias son para inconvenientes de menor relevancia, mientras que los sumarios son para denuncias mayores y deben ser resueltos por la autoridad m谩xima de la Polic铆a. Del mismo modo, el testigo no dej贸 ninguna duda y afirm贸 que la denuncia que hab铆a sufrido Carlos Yanicelli, jefe de inteligencia del gobierno radical de Mestre, fue una informaci贸n sumaria. Quiroga era el responsable de su realizaci贸n.

El gobierno radical dijo enterarse del accionar represivo de Carlos Yanicelli por las denuncias de Luis Urquiza en 1997. El represor, habiendo ascendido de modo constante en a帽os democr谩ticos, lleg贸 a ser el tercer hombre en el organigrama policial, ocupando el cargo estrat茅gico de Jefe de Inteligencia. Ahora bien, resulta imposible llegar a ese lugar sin la confianza de quien era jefe de la Polic铆a de C贸rdoba, M谩ximo Lascano, y del entonces ministro de Relaciones Institucionales, Oscar Aguad.

A fines de ese a帽o, le dan el retiro a Carlos Yanicelli con una buena jubilaci贸n garantizada. Pero siguieron en la polic铆a otros 100 hombres que participaron en la inteligencia a lo largo de la dictadura. Fue la moneda de cambio de las denuncias de Luis Urquiza por lo sufrido en el D2: correrlo al Tuc谩n para que todo siga igual. De este modo, Urquiza tuvo que partir nuevamente al exilio, pero esta segunda vez, en plena democracia.

POL脥TICAS聽 Y聽 POLIC脥AS

La diferencia entre optar por un informe sumario y el sumario administrativo denota una opci贸n pol铆tica frente a la denuncia concreta de Urquiza.

Ante la denuncia, el gobierno radical opt贸 por una salida administrativa que respaldaba impl铆citamente al represor. Entre las opciones burocr谩ticas, se inclin贸 por la que le permitir铆a quedar bien con ambas partes, apartando de modo ligero al actual imputado de 10 casos de torturas y 6 homicidios Carlos Yanicelli, pero con un pase a retiro, de manera que siguiera perteneciendo a la fuerza.

El actual diputado nacional por el radicalismo, Oscar Aguad, le dijo por esos d铆as a Urquiza que 芦no pod铆a hacer una sangr铆a dentro de la polic铆a porque se le levantar铆a la guardia de infanter铆a禄. As铆 de tajante, quien era el responsable de la Polic铆a provincial respald贸 a Yanicelli por unos meses, hasta que finalmente fue retirado. El mayoritario grupo de represores qued贸 en actividad.

Aguad, en un curioso ejercicio de la memoria selectiva, esgrime su versi贸n de los hechos en su p谩gina de internet: no recuerda los hechos que se investigan en este juicio. Parad贸jicamente, s铆 recuerda que a partir de las denuncias de Luis Urquiza orden贸 el inicio de un sumario por el que se retira a Yanicelli de la fuerza. Aclara que a Urquiza se le brind贸 protecci贸n y que en noviembre de 1997 鈥渟e fue del pa铆s鈥 (www.oscaraguad.com).

En el juicio Videla, el testigo Jos茅 Salvador Quiroga desminti贸 los t茅rminos del encargado pol铆tico de la Polic铆a, por lo que se ha solicitado que el diputado declare ante el tribunal y aclare la situaci贸n. En un proceso judicial tan complejo, la investigaci贸n sobre causas relacionadas al terrorismo de Estado reabre constantemente debates inacabados. Las duraderas relaciones entre las estructuras pol铆ticas y represivas en tierras cordobesas es una de esas cuestiones que a煤n est谩n pendientes.