Tender puentes

La Biblioteca Irma Ramacciotti de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Córdoba se encuentra en proceso de automatización de sus servicios, entre ellos la construcción del catálogo y el sistema de préstamos y devoluciones a partir de un proyecto de extensión que llevan adelante estudiantes y egresadxs de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba.

La Biblioteca Irma Ramacciotti es un espacio perteneciente a la organización de Familiares que dispone de un valioso acervo documental sobre derechos humanos para consultar. Fue creada en 2005 y cuenta con más de mil libros, publicaciones, folletos, material audiovisual y documentación histórica.

Irma Ramacciotti, docente, poeta, militante de Familiares y Abuela de Plaza de Mayo e incansable luchadora en la búsqueda de su hija y de su nieto,  fue una de las impulsoras junto a compañeras de familiares de esta Biblioteca. Como decía Irma: “La cultura es un derecho humano”.

La Biblioteca tiene como objetivo aportar al conocimiento sobre violaciones a los DDHH y el terrorismo de Estado con una especialización en alegatos y sentencias de los juicios de lesa humanidad de todo el país.

Desde 2016 un grupo de egresadas y estudiantes de la carrera de Historia de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) comenzaron a colaborar en el espacio. Su compromiso y aporte profesional, hoy forma parte de un proyecto de becas de extensión que otorga la Secretaría de Extensión de la UNC que tiene por objetivo la educación y promoción en derechos humanos en la sociedad. El proyecto se extiende durante todo el 2018 y está integrado por ocho estudiantes y egresadas de Historia, Archivología y Bibliotecología. De este modo, el conocimiento que genera la universidad con sus estudiantes y egresadxs entra en diálogo y tiende puentes con la sociedad y las organizaciones sociales.

El proyecto consiste en la catalogación del acervo bibliográfico y la refuncionalización del sistema de préstamos, con la incorporación de un Sistema de Gestión Bibliotecaria [SIGB], llamado Koha, que en maorí significa “obsequio”. El mismo se obtuvo gracias a la colaboración solidaria de la Bibliotecóloga Verónica Lencinas. Dicho SIGB, se utiliza en las bibliotecas de la UNC y permite la búsqueda por filtros y diferentes categorías a través de su catálogo en línea (OPAC).

“El SIGB recientemente incorporado tiene como beneficio la visibilidad de la colección a través del catálogo en línea. Esto facilita, por un lado, a la comunidad de usuarios el acceso y consulta del OPAC de manera remota, añadiendo además el servicio de préstamo interbibliotecario. Esas mejoras posicionan a la biblioteca no sólo en las redes, sino que además la vincula con otras bibliotecas y comunidades educativas”, dijo Vanina Sanchez, estudiante de la carrera de Bibliotecología y Documentación de la UNC.

El trabajo que llevan a cabo busca fortalecer y ampliar los lazos con las escuelas, las universidades y la sociedad en general para que todxs aquellos que necesiten consultar material especializado en derechos humanos sepan que existe un acervo muy completo en la Biblioteca.

“Buscamos hacer de la Biblioteca Irma Ramacciotti un referente en bibliotecas especializadas en DDHH en Córdoba, para eso aunamos esfuerzos y ponemos todos nuestros conocimientos para garantizar la accesibilidad y democratización de los recursos que ofrece la Biblioteca”, contaron Camila Ludueña, bibliotecóloga y Victoria Tejeda, Prof. de Historia.

Ese es el fin fundamental de las bibliotecas: llegar a la sociedad, brindando información y disponiendo de espacios para encuentro y recreación, explicó María Florencia Cian, también estudiante de la carrera de Bibliotecología.

Amanda Assadourian y Alelí Meza Gomez, de la Escuela de Historia, contaron que en este momento se incorporó el programa para el registro digital y se están desarrollando y reviendo políticas de desarrollo de la colección y el reglamento interno de la biblioteca para el eficaz funcionamiento del espacio. El trabajo de catalogación continúa ya que es un proceso muy cuidado en cuanto a criterios de selección, descripción de cada publicación, estado de los materiales, etc.

Desde Archivología se están organizando los documentos propios de la Biblioteca con criterios archivísticos, “respetando su orden original, clasificándolos de acuerdo al valor del documento y a su accesibilidad como así también el trabajo de preservación y conservación de documentos con valor histórico que sirven para la investigación”, dijo Graciela Valenzuela, Técnica Archivera y Andrea Bargi, estudiante de Archivología, sobre el trabajo que llevan adelante.

“Hay mucha gente que ya no va a las bibliotecas y se sienta a leer un libro. Entonces es necesario aprovechar el aporte de las profesionales sobre cómo gestionar una biblioteca actualmente, salirse de los criterios tradicionales que manejábamos, con un trabajo manual y muy respetuoso que hicieron Stella y Cristina. Esto también es parte de un trabajo de memoria diario. Por ejemplo, con las escuelas que se acercan a consultar. Para ello tenemos que tener organizado el material, para conectarnos de manera más continua con las escuelas”, contó Elba Balestri, de Familiares e integrante de la Biblioteca.