Experiencias de prácticas

David Moreno es estudiante de Abogacía en la Universidad Siglo 21. Desde agosto de 2018 concurre al local de Familiares para acompañar a la organización en el marco de las prácticas solidarias que estipula la carrera.

David está en tercer año de la carrera y en agosto empezó a ir al local de Familiares para colaborar en lo que nuestra organización necesite en el marco de las prácticas solidarias que estipula la universidad. Práctica solidaria se trata de una materia común a todas las carreras que dicta la institución que consisten en acompañar a una organización social durante seis meses.

“Las universidades aparte de formar profesionalmente quiere explorar la parte social o de la sensibilidad social, de la parte más humana de cada uno, para que en tu formación no sea solo técnica sino que tengas un roce con el mundo real que tal vez la universidad no te lo da. Todas las carreras tienen la práctica solidaria”, explicó David.

Familiares integra la lista de 500 organizaciones que tiene la universidad para esta práctica. Lxs estudiantes también puede presentar organizaciones que no se encuentren en la base de datos. David se contactó con Familiares y tras una serie de pasos reglamentarios se firmó un convenio para que realice su práctica solidaria. Es así que desde agosto a noviembre, David concurre al local con el objetivo a acompañar y realizar tareas que necesite la organización.

“Elegí Familiares porque estoy comprometido con la causa. Me llamó mucho la atención que en una universidad privada, cuando muchos de mi entorno este tipo de causas no le interesa, cuando vi que estaba la organización me llamó la atención y fue una señal buena. Desde el primer momento me sentí como en casa”, contó.

Durante la práctica lxs estudiantes presentan un informe sobre lo que realizan con el seguimiento de un tutor. Hacia fines año, la organización envía un balance de lo que significó la práctica solidaria.

“Conocía a la organización, H.I.J.O.S, Abuelas, Madres,  voy a la marcha. Había participado desde afuera en los 24 de marzo y otras actividades. Tengo una familia que la mayoría es militante y sobrinos jóvenes que participan. Desde el principio supe a lo venía. Ya estar acá es gratificante. Siempre le digo a mi pareja que el día de mañana tal vez puedo asistir en un juicio. Es muy interesante conocer a la organización por dentro, dijo David”.

David tiene 38 años y vive junto a su compañera y tres hijas en Piquillín, al este de la ciudad de Córdoba, camino a San Francisco. Trabaja en la estación de peajes y es delegado del sindicato UECARA del Interior y una fuerte convicción política que se trasmite en su participación política y social como concejal del pueblo y presidente del PJ. En 2019 comenzará a preparar la tesis para recibirse de abogado.